Alopecias no cicatriciales

Las alopecias no cicatriciales son muy comunes y presentan un mejor pronóstico que las cicatriciales. En ellas el folículo piloso no se destruye por completo, si no que todavía existe cierta estructura folicular que puede recuperarse mediante el estímulo.


En las alopecias no cicatriciales el folículo presenta una patología, pero sigue con vida, a excepción de los casos en los que la alopecia se prolonga durante periodos muy largos (como sucede en la alopecia común o androgenética). Generalmente, pueden mejorar o curarse por medio de tratamientos y en algunos casos incluso lo hacen espontáneamente.



Se clasifican del siguiente modo:

  • Alopecia androgénica: También conocida como alopecia androgenética, alopecia prematura o calvicie común. Afecta a un gran porcentaje de hombres y es menos frecuente en mujeres. La caída del cabello está influida por la acción de los andrógenos, es decir, por las hormonas que ocasionan la aparición de los caracteres secundarios masculinos.
  • Alopecia traumática: Está provocada por cualquier elemento que pueda ocasionar lesiones en el cuero cabelludo, como secadores de pelo, gomas, peines metálicos… Recibe el nombre de alopecia por tracción cuando está originada por diferentes tensiones producidas por el peinado. Una variante de este tipo de alopecia es la conocida como tricotilomanía. En ella, el individuo, en un estado maníaco, se arranca su propio cabello. Es más frecuente en mujeres y niños, y puede estar asociada a un trastorno psíquico importante.
  • Alopecia areata: Sus síntomas son claros, pues siempre se manifiesta mediante parches redondos totalmente despoblados de cabello. Se produce al entrar un porcentaje alto de cabello en la fase telogénica. Se desconocen sus causas específicas y no existen tratamientos totalmente efectivos. Además, puede presentarse en cualquier parte del cuerpo. Entre las terapias habituales para tratar este tipo de alopecia encontramos los corticosteroides tópicos, la inyección subcutánea de esteroides, el uso de agentes irritantes para excitar a los folículos o terapias con luz ultravioleta.
  • Efluvio telógeno: Se refiere a la pérdida de cabello originada por la entrada en fase telógena de una mayor cantidad de cabellos de lo normal. Es una respuesta frente a ciertas situaciones de estrés o a la ingestión de determinados fármacos. También se manifiesta en casos de desórdenes endocrinos, como el hipertiroidismo o el hipertiroidismo.
  • Alopecia por síndromes hereditarios: Encontramos este tipo de alopecia en enfermedades como la atriquia congénita, en el síndrome de Menkes o en el síndrome tricorrinofalángico.
  • Alopecia por enfermedades sistémicas: Está asociada a enfermedades endocrinas, infecciosas, déficits nutricionales…
  • Alopecia por ingestión de drogas o fármacos: Algunas sustancias ingeridas en grandes dosis pueden producir alopecia. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, la vitamina A, los anticoagulantes, el mercurio, el ácido bórico, los betabloqueantes…

Share this post