Dieta contra la caída del cabello

Aunque hay que ser cuidadosos y no demasiado confiados con los remedios naturales, lo cierto es que una alimentación adecuada contribuye en gran medida a mantener un buen estado de salud. El cabello, como muchas otras partes de nuestro organismo, también se ve afectado por el tipo de dieta que llevemos.


Algunos alimentos que influyen en la pérdida del cabello son:

Yodo: Este mineral actúa sobre el sistema hormonal, de modo que sus niveles de consumo deben ser altos. El yodo podemos encontrarlo en alimentos como el pescado o los mariscos.

Sal: Con la sal sucede al contrario, ya que cuanto menor sea la cantidad que se ingiere, menor será la tendencia a perder cabello.

Grasas: La grasa animal de frituras y carnes aumenta la producción de testosterona, lo que puede incrementar la alopecia.

Ácidos grasos esenciales: Estos aceites (aceite de soja, de linaza, de girasol, de grosella…) son efectivos en los procesos de regeneración del cabello. Pueden tomarse en cápsulas, directamente, o mezclados con comida. Algunos, como el omega-3,  pueden encontrarse en alimentos como el pescado, las nueces, vegetales de hojas verdes…

Patatas, pasta, pan… En cantidades elevadas estos alimentos pueden afectar a la caída del cabello. Esto es así porque se transforman en glucosa y modifican los niveles de insulina, que a su vez están relacionados con la testosterona.

Café: Su ingesta debe ser moderada. El consumo a largo plazo de mucha cafeína reduce los niveles de varias sustancias que  participan en multitud de reacciones metabólicas necesarias para nuestro organismo.

Vitamina B, E y F: Están muy relacionadas con la salud del cabello y su consumo es muy aconsejable.

Ginseng: Se le suelen atribuir propiedades energéticas y efectos positivos en el cabello.

Soja: Es muy recomendada.

Nicotina: Su consumo está desaconsejado para tratar la alopecia, al igual que sucede en el tratamiento de muchas otras patologías.

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